miércoles, 31 de agosto de 2011

Proquinesis en el Libro de Mormón


Históricamente, el ritual de postrarse ha estado presente desde la antigüedad como una parte importante del ritual religioso. Generalmente está acompañado de la oración y ligado a las prácticas del Templo. Los egipcios en el tercer milenio AC ya lo practicaban así como los musulmanes hoy.
El significado

El ritual de postrarse tiene varios significados. Al igual que el dicho “una imagen vale más que mil palabras” el gesto de postrarse según las citas bíblicas y no bíblicas revelan el significado de este símbolo. Por lo menos los tres significados más relevantes son:
  • El ritual de la postración es una demostración visible del amor y completa sumisión a la deidad. 
  • El ritual de postración significa la presencia de un dios, o un ser divino (un ángel) o algún tipo de manifestación divina.
  • El ritual de postración significa reverencia, aun temor al dios, y un reconocimiento de la pequeñez de uno comparado en una escala cósmica.
La palabra griega prokinesis está relacionada con el verbo proskineo que significa “la costumbre de postrarse ante una persona y besar sus pies, sus ropas o su suelo; los persas hacían esto en la presencia de su divino rey, y los griegos ante una divinidad o algo santo” (Walter Bauer, A Greek-English Lexicon of the New Testament and Other Early Christian Literature, 716-717).




Representación en Relive de la Proquinesis Persa
 
Wikipedia nos dice "La proskynesis (castellanizado prosquinesis; griego προσκύνησις, formada a partir de las palabras griegas pros y kuteo, literalmente ‘besando hacia’) es el nombre griego del acto ritual de saludar al soberano persa." Esto no se origina con los persas, sino mucho antes, pero revisa el origen de esta palabra griega que estuvo ligada a los persas por el Macedonio (griego) Alejandro Magno.

Son muchas las ocasiones en que se observa proquinesis en la Biblia, sobre todo en el Antiguo Testamento. En la mayoría Dios es el objeto (2 Crónicas 7-18; 20:18; 29:28-30), pero en otras son ángeles (2 Crón. 25:14; 33:3; Ezeq 8:16; Dan 3:7), y aun seres humanos son reverenciados de esta forma (Gén 42:6; 43:26-28; 48:12; 49:8).
En el Libro de Mormón

El ritual de la postración juega un papel importante en el Libro de Mormón, especialmente en eventos relacionados con el Templo. Además de aclararnos y ver ejemplos de este acto en este registro antiguo, podemos ver que no hay otros textos antiguos que nos aclaren de mejor forma el tema la proquinesis y nos enseñe y demuestre su simbolismo. Es nuestra responsabilidad ahora profundizar sobre nuestra comprensión de este rito en el Libro de Mormón y determinar el motivo de la inclusión de éste por parte del autor para nosotros.

La familia de Lehi

Ya al inicio del Libro de Mormón aparecen dos eventos relacionados con la postración, y esta ocurre en el contexto del viaje de Lehi y su familia hacia la tierra prometida. La primera ocurre cuando Nefi rompe las ataduras puesta por sus hermanos al volver a la tienda de su padre con la familia de Ismael, ellos de enojan peo interviene parte de la familia de Ismael y ellos se sienten afectados por sus palabras


“Y sucedió que se sintieron apesadumbrados de su maldad, al grado de que se humillaron delante de mí, suplicándome que les perdonara aquello que habían hecho conmigo.” (1 Nefi 7:20)
En inglés la palabra que se tradujo por humillaron es bow down y tiene connotación de “inclinarse, doblarse, doblegarse”. De esta forma los hermanos realizan este gesto quizás reconociendo superioridad en Nefi (1 Nefi 2:22). En la versión del Rey Santiago “bow down aparece en el tercer mandamiento (Éxodo 20:5) y en español de usa la palabra “inclinarse”.
Pero este acto no es aislado en el Libro de Mormón; en el episodio de la construcción del barco que los llevaría hacia la tierra prometida, el Señor manda a Nefi extender su brazo para enseñarles Su poder, a eso los hermanos de Nefi reaccionaron diciendo:
"Sabemos con certeza que el Señor está contigo, pues sabemos que es el poder del Señor lo que nos ha sacudido; y se postraron ante mí, y estaban a punto de adorarme, pero no se lo permití, y les dije: Soy vuestro hermano, por cierto, vuestro hermano menor; por tanto, adorad al Señor vuestro Dios, y honrad a vuestro padre y a vuestra madre para que vuestros días sean largos en la tierra que el Señor vuestro Dios os dé. "(1 Nefi 17:55)
Acá a Lamán y Lemuel se les observa en este rito orientado hacia la adoración de un humano con poderes divinos.
También observamos la postración en el relato que Lehi hace de su sueño sobre el árbol de la vida. En él ve a diferentes grupos de personas, algunos se desvían y se pierden, pero también ve al grupo que va hacia el árbol, del cual Nefi nos dice:
“pero para ser breve en lo que escribo, he aquí, él vio otras multitudes que avanzaban; y llegaron y se agarraron del extremo de la barra de hierro; y siguieron hacia adelante, asidos constantemente a la barra de hierro, hasta que llegaron, y se postraron, y comieron del fruto del árbol.” (1 Nefi 8:30)
Lehi utiliza un lenguaje muy simbólico, con el cual describe esta postración en términos de estar reverenciando y adorando al Señor.
Poco tiempo después el Señor le da a Nefi una visión explicándole el sueño de su padre. En esta visión ve el ministerio de Cristo:
“me dijo: ¡Mira! Y miré, y vi al Hijo de Dios que iba entre los hijos de los hombres; y vi a muchos que caían a sus pies y lo adoraban.” (1 Nefi 11:24).
Aquí podemos observar este acto directamente asociado hacia el Señor. Las personas durante el ministerio del Salvador algunos le reconocieron y lo adoraron, reverenciándolo.
Seré más breve citando las escrituras:
Nefi citando a Isaías
“Y reyes serán tus hayos, y sus reinas, tus nodrizas; con el rostro hacia la tierra se postrarán ante ti, y lamerán el polvo de tus pies; y sabrás que yo soy el Señor; porque los que me esperan no serán avergonzados”.(1 Nefi 21:23).
“Por tanto, los que luchen contra Sión y contra el pueblo del convenio del Señor lamerán el polvo de sus pies; y el pueblo del Señor no será avergonzado. Porque los del pueblo del Señor son aquellos que lo esperan; pues todavía esperan la venida del Mesías. ( 2 Nefi 6:13)”

Instrucción de Nefi a su pueblo
“Y ahora bien, he aquí, os digo que la senda verdadera es creer en Cristo y no negarlo; y Cristo es el Santo de Israel; por tanto, debéis inclinaros ante él y adorarlo con todo vuestro poder, mente y fuerza, y con toda vuestra alma; y si hacéis esto, de ninguna manera seréis desechados.”(2 Nefi 25:29)
Jacob con el caso Sherem
“Y cuando los de la multitud hubieron presenciado que él había dicho estas cosas cuando estaba a punto de entregar el espíritu, se asombraron en extremo; tanto así que el poder de Dios descendió sobre ellos, y fueron dominados de modo que cayeron a tierra.” (Jacob 7:21)
En el discurso del Rey Benjamín
“aconteció que cuando el rey Benjamín hubo concluido de hablar las palabras que le habían sido comunicadas por el ángel del Señor, miró a su alrededor hacia la multitud, y he aquí, habían caído a tierra, porque el temor del Señor había venido sobre ellos.”(Mosíah 4:1)
En la conversión Lamanita
“Mas Aarón le dijo: Si tú deseas esto, si te arrodillas delante de Dios, sí, si te arrepientes de todos tus pecados y te postras ante Dios e invocas con fe su nombre, creyendo que recibirás, entonces obtendrás la esperanza que deseas. Y sucedió que cuando Aarón hubo dicho estas palabras, el rey se humilló de rodillas ante el Señor, sí, se postró hasta el polvo, y clamó fuertemente diciendo:” (Alma 22:16-17).
El Capitán Moroni
“Y se ajustó su casco y su peto y sus escudos, y se ciñó los lomos con su armadura; y tomó el asta, en cuyo extremo se hallaba su túnica rasgada (y la llamó el estandarte de la libertad), y se inclinó hasta el suelo y rogó fervorosamente a su Dios, que las bendiciones de libertad descansaran sobre sus hermanos mientras permaneciese un grupo de cristianos para poseer la tierra,” (Alma 46:13).
Cristo mostrando amor y reverencia hacia el Padre
“Y sucedió que Jesús se apartó de entre ellos, y se alejó de ellos un poco y se inclinó a tierra, y dijo:” (3 Nefi 19:19)
“Y otra vez se apartó de ellos y se alejó un poco y se inclinó a tierra; y oró de nuevo al Padre, diciendo:” (3 Nefi 19:27).
Hacia los reyes
“Y ahora bien, cuando Ammón vio que le era permitido hablar, fue y se inclinó ante el rey; y, levantándose otra vez, dijo: ¡Oh rey!, estoy muy agradecido ante Dios hoy día por estar vivo aún, y porque se me permite hablar; y trataré de hablar osadamente;” (Mosíah 7:12).
“Mas he aquí, al salir el rey a recibirlo, Amalickíah hizo que sus siervos salieran a encontrar al rey. Y fueron y se postraron delante del rey, como para reverenciarlo a causa de su grandeza. Y sucedió que el rey extendió la mano para levantarlos, como se acostumbraba entre los lamanitas, en señal de paz, costumbre que habían tomado de los nefitas.” (Alma 47:22-23).
Entre los Jareditas
“Y sucedió que cuando el hermano de Jared hubo dicho estas palabras, he aquí, el Señor extendió su mano y tocó las piedras, una por una, con su dedo. Y fue quitado el velo de ante los ojos del hermano de Jared, y vio el dedo del Señor; y era como el dedo de un hombre, a semejanza de carne y sangre; y el hermano de Jared cayó delante del Señor, porque fue herido de temor.” (Eter 3:6).
“Y desembarcaron en las playas de la tierra prometida. Y al pisar sus pies las playas de la tierra prometida, se postraron sobre la faz de la tierra y se humillaron ante el Señor, y vertieron lágrimas de gozo ante el Señor, por causa de la abundancia de sus tiernas misericordias sobre ellos.” (Eter 6:12).
Durante la Visita de Cristo
La parte más importante es la mostrada por el pueblo hacia Cristo durante su visita. Aquí se observa la actitud de reverenciarlo y adorarlo como Dios. También se debe notar que estos actos están en el contexto de estar en el Templo de la ciudad de Abundancia.
“Y sucedió que cuando Jesús hubo hablado estas palabras, toda la multitud cayó al suelo; pues recordaron que se había profetizado entre ellos que Cristo se les manifestaría después de su ascensión al cielo.” (3 Nefi 11:12).
“Y cuando todos hubieron ido y comprobado por sí mismos, exclamaron a una voz, diciendo: ¡Hosanna! ¡Bendito sea el nombre del Más Alto Dios! Y cayeron a los pies de Jesús, y lo adoraron. Y aconteció que le habló a Nefi (porque Nefi se hallaba entre la multitud), y le mandó que se acercara. Y se levantó Nefi, y se acercó y se inclinó ante el Señor, y le besó los pies.” (3 Nefi 11:16-19).
“Y todos ellos, tanto los que habían sido sanados, como los que estaban sanos, se postraron a sus pies y lo adoraron; y cuantos, por la multitud pudieron acercarse, le besaron los pies, al grado de que le bañaron los pies con sus lágrimas.” (3 Nefi 17:10).
En estos últimos pasajes es donde mejor observamos la proquinesis con Nefi y su pueblo adorando la parte visible de Dios que siempre hacían en su Templo el cual representaba las bondades y convenios con Dios, ahora ellos tenían al Dios mismo, el objeto del Templo estaba delante de sus ojos, un Templo viviente.
No hay registro sagrado antiguo o moderno que nos enseñe mejor sobre el ritual de la postración que lo que encontramos en el Libro de Mormón sobre la adoración a Cristo en el Templo de la ciudad de Abundancia. La proquinesis fue un rito importante entre los pueblos del Libro de Mormón. Este ritual fue uno de los actos de entrega de mayor amor y adoración hacia Dios. Ellos demostraban su humildad y pequeñez comparada con el poder de Dios.
Dejo abierto el tema del desarrollo de la proquinesis entre los olmecas y mayas, sobre lo cual no tengo duda que la tuvieron desarrollada en parte por la herencia cultural Nefita y Lamanita.

Ver: Hugh Nibley, An Approach to The Book of Mormon, pág. 304
         Szink and Welch, 179

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