martes, 15 de mayo de 2012

Las Planchas de Bronce - Registro Egipcio



El Libro de Mormón nos enseña desde el comienzo el enorme valor que tienen los registros sagrados a los que llamamos “escrituras”, y comienza con la misión de los hijos de Lehi de recuperación de las Planchas de Bronce que estaban en poder del poderoso y malvado Labán[1].

Nefi siendo joven, al igual que sus hermanos, parecen no leer este registro que casi les costó la vida, durante su trayecto de tres días de regreso a la tienda de su padre. La no lectura de las Planchas de Bronce por Nefi y sus hermanos se pudo haber debido a su desconocimiento del lenguaje en el cual se encontraba escrito el registro. El rey Benjamín nos enseña que las Planchas de Bronce estaban escritas en Egipcio: “Y también los instruyó con respecto a los anales que estaban grabados sobre las planchas de bronce, diciendo: Hijos míos, quisiera que recordaseis que si no fuera por estas aplanchas, que contienen estos anales y estos mandamientos, habríamos padecido en la ignorancia, aun ahora mismo, no conociendo los misterios de Dios; porque no habría sido posible que nuestro padre Lehi hubiese recordado todas estas cosas para haberlas enseñado a sus hijos, de no haber sido por la ayuda de estas planchas; porque habiendo sido instruido en el idioma de los egipcios, él pudo leer estos grabados y enseñarlos a sus hijos, para que así éstos los enseñaran a sus hijos, y de este modo cumplieran los mandamientos de Dios, aun hasta el tiempo actual”[2].

Al parecer Lehi era el único que podía entonces leer egipcio y por eso Nefi registra el comentario de su padre cuando recibe estas planchas[3]. Alguien dirá que Nefi sabía egipcio por lo que está escrito en 1 Nefi 1:2 pero Nefi comienza a escribir mucho más tarde de su salida de Jerusalén. Lehi pudo haberle enseñado a Nefi sobre el lenguaje egipcio en el desierto de tal forma que Nefi se constituyó en maestro espiritual, de la misma forma que cada guardián de las planchas hasta Moroni debió conocer este lenguaje para interpretar su contenido.

Lehi debió conocer el idioma egipcio posiblemente por razones comerciales, siendo él un hombre altamente rico, emparentado con Labán que tenía cincuenta hombres armados protegiéndoles, tenía los recursos y la formación para conocer y manejar este idioma de una nación altamente influyente en palestina por cientos de años. John Gee abordó este tema extensamente en una de las Conferencias del Fair, sobre la gran influencia egipcia en Israel[4].

“Se debe recordar que Egipto era entonces el mayor y el principal en nivel de vida. En arquitectura, en astronomía, en comercio y en gobierno, su pueblo resaltaba. Lehi pudo leer lo que estaba grabado sobre las Planchas de Bronce. Él no fue forzado a dejar sólo a lo que la memoria le pudiese recordar sobre aquellas cosas que habían sido escritas concernientes a la obra de Dios; ni fue compelido a basarse en rumores”[5].

Por el mismo motivo que se decidió escribir las planchas del Libro de Mormón en Egipcio reformado, porque era más compacto, pudo haber sido la causa de escribir en egipcio las Planchas de Bronce, suponiendo que, al igual que el Libro de Mormón que fue escrito al final de la historia nefita, fue escrito en una época cercana a Lehi copiando los registros que tenían los judíos.

Algunos sostienen que están escritas desde la época de Moisés, quien fue formado por 40 años por los egipcios, estando escrito en egipcio los primeros cinco libros del Antiguo Testamento, y que pudo haberse escrito en hebreo las profecías e historia más moderna de los judíos[6]. No parece razonable que los escritos de Isaías o Jeremías estuviesen registrados en egipcio, pues ellos profetizaron en hebreo, excepto que hubiesen querido condensarlas en un espacio menor y más costoso como las planchas de Bronce.

No parece casual de ninguna forma que hubiese sido elegido Lehi junto con su familia para llegar a una nueva tierra con registros escritos en egipcio que les permitiera transmitir las palabras del Señor al pueblo hebreo para que conocieran los convenios de Dios con Su pueblo.


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[1]1 Nefi 3
[2] Mosíah 1:3-4
[3]1 Nefi 5:10-15
[4] Egyptian Influence in Ancient Israel, John Gee, Conferencia FAIR 2011
[5] COMMENTARY ON THE BOOK OF MORMON, VOL. 2 by Janne M. Sjodahl, George Reynolds
[6] POWER OF THE WORD: SAVING DOCTRINES FROM THE BOOK OF MORMON by Robert L. Millet




Roberto

4 comentarios:

Gadmiv dijo...

Buenas tardes, yo quiero hacer una pregunta que no esta relacionada con este tema, pero no veo ninga otra opocion para preguntar.
Leyendo Doctrinas de Salvacion pone lo siguiente
Adán dijo: “Bendito sea el nombre de Dios, pues a causa de mi transgresión se han abierto mis ojos,
y tendré gozo en esta vida, y en la carne de nuevo veré a DIOS.”
Eva dijo: “Si no hubiera sido por nuestra transgresión, nunca habríamos tenido posteridad, ni
hubiéramos conocido jamás el bien y el mal, ni el gozo de nuestra redención, ni la vida eterna que Dios
concede a todos los que son obedientes.”22
Difícilmente podemos considerar como

LA PREGUNTA ES DE DONDE SACARON DONDE SE ENCUENTRAN QUE ADAN Y EVA DIJERON ESTAS PALABRAS. HAY ALGUNA ESCRITURA AL RESPECTO?ç

agradeceria mucho su respuesta
Atentamente Patriia

Roberto dijo...

Hola:
la referencia que consultas está en Moisés 5:10-11, está dentro de un Libro sagrado para nostros llamado La Perla de Gran Precio, http://www.lds.org/scriptures/pgp/moses/5?lang=spa en ese enlace puedes leer el capítulo completo o buscar más.

Anónimo dijo...

ESTIMADOS HERMANOS:
El Dios Idumea es el Dios radical de todos los Dioses que conocemos porque todas sus representaciones divinas son derivadas del espacio y del tiempo quien es Idumea, la tierra de los Dioses citado por la biblia. La biblia tambien cita de que al padre celestial nunca lo han visto excepto a Jehová por el profeta Moisés en una nube que lo cubría a su derredor (despues del arbusto ardiente). La trinidad de Dios es el padre (Dios esotérico), el hijo (Dios cristiano) y el espíritu santo (Dios aborigen).

Atentamente:
Jorge Vinicio Santos Gonzalez,
Documento de identificacion personal:
1999-01058-0101 Guatemala,
Cédula de Vecindad:
ORDEN: A-1, REGISTRO: 825,466,
Ciudadano de Guatemala de la América Central.

Anónimo dijo...

Lo que plantea Jorge es el "dios gnostico" elevado a la quinta esencia.Paganismo en estado puro.