jueves, 2 de septiembre de 2010

Una Visión de Parley P. Pratt




El cielo estaba sin ni una nube; las estrellas se mostraban hermosas, y toda la naturaleza parecía reposar en silencio, al seguir en mi solitario camino, me sumergí en una meditación profunda sobre las predicciones de los santos profetas; las señales de los tiempos; la venida del Mesías, para reinar sobre la tierra, y las importantes revelaciones del Libro de Mormón; mi corazón se llenó de gratitud a Dios de que Él haya abierto los ojos de mi entendimiento para recibir la verdad, y con dolor por la ceguedad de aquellos que livianamente rechazaron lo mismo, cuando mi atención se volvió a una repentina aparición de una luz brillante la cual brilló a mi alrededor, superior al brillo del sol. Dirigí mi vista hacia arriba para ver de dónde procedía la luz, cuando percibí una larga cadena de luz que se extendía en el cielo, muy brillante, y de un profundo rojo ardiente.


Al principio permaneció quita en posición horizontal; se doblaba en el centro, las dos puntas se acercaron una a otra en un rápido movimiento, así formaron una escuadra exacta. en esta posición permaneció por un tiempo, quizás un minuto, y entonces otra vez las puntas se acercaron con la misma rapidez, y otra vez cesó de moverse, quedando quieta tal vez por un minuto, en la forma de un compás; entonces comenzó un tercer movimiento de la misma forma, y se cerró como se cierra un compás, formando una línea recta como una cadena doblada. nuevamente permaneció quita por un minuto, y se desvaneció. Caí sobre mis rodillas en la calle, y agradecí al Señor por tan maravillosa señal de la venida del Hijo del Hombre. (Parle P. Pratt, Autobiography of Parley P. Pratt, p. 29-31)

1 comentario:

cristian dijo...

Me encanto este blog.... siempre es grato profundizar en temas apasionantes y que llenan de luz la calabaza...jejeje..gracias maestro por compartir sus notables conocimientos....esta pintura de WILLIAM BLAKE me encanta, he leido su poesia y es reveladora tanto como sus grabados...
saludos