viernes, 20 de abril de 2012

Primer osario cristiano



Hace más de un mes, a comienzos de Marzo de 2012, fue hallado un osario en Jerusalén, descubrimiento que fue informado por James Talbor, profesor de Estudios Religiosos de la Universidad de Carolina del Norte.

Lo destacable y singular de este descubrimiento es que este osario sería el descubrimiento arqueológico de la evidencia más antigua del cristianismo en tiempos de Jesús. Las otras evidencias antiguas corresponden a catacumbas en Roma, varios años después.

Este osario correspondería a un periodo anterior del año 70 d.C. porque después de ese año, en que Tito comandó la destrucción de Jerusalén por los ejércitos romanos, no volvieron a enterrarse muertos en osarios en esta zona.


El osario está construido en piedra y tiene dos rosetas bien esculpidas, un texto y un dibujo. El texto, según Talbor es griego y quiere decir “Dios que resucitó a alguien”, la cual es una pista para considerarlo cristiano, pero la segunda pista es más llamativa, la cual es un dibujo de un gran pez, aludiendo con esta iconografía al pez que tragó a Jonás por tres día (Jonás 1:17), siendo esta una alusión a la muerte, sepultura y resurrección del Señor (Mateo 12:40).

De confirmarse este hallazgo por la comunidad arqueológica, será una gran fuente de información muy valiosa.  Algo digno de destacar es la ausencia de cruces, demostrando que no era un símbolo cristiano en esta época, sin embargo sí lo era el pez, por lo de Jonás, además que los primeros cristianos formaron un anagrama con este pez, que en griego es llamado ICTVS = pez, convirtiendo cada letra en la primera letra de una frase llena de significado: “"Iesous Xristos Theos Vios Soter" o sea Jesus Christus Dei Filius Salvator (Jesucristo hijo de Dios y Salvador).


Lo que para mí resulta muy significativo es el hecho de la creencia en la resurrección literal del Señor, no espiritual meramente, tanto como el relato bíblico, la inscripción de un pez relacionado con la resurrección del Señor, en un osario, donde se guardaban los huesos del difunto, era un signo de esperanza en la resurrección de esos huesos que se cubrirían con carne en un futuro. Aunque seamos muchos los cristianos, no son tantos los que creen en una resurrección literal del Hijo de Dios, como es aceptado por la doctrina de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.