viernes, 11 de noviembre de 2011

La Intimidad Sexual, Símbolo de la unión del hombre y la mujer con Dios



Elder Holland, Apóstol mormón, escribió un artículo o folleto sobre sexualidad, llamado “De Almas, Símbolos y Sacramentos” (of Souls, Symbols, and Sacraments), que está orientado a valorar la sexualidad más que como un acto físico, si no altamente sagrado y conectado con la divinidad, con el fin de que la sexualidad sea valorada para vivir vidas castas. Este tema lo trata de una forma tan cuidadosa y reverente que al poner alguna cita sin el contexto de todo el artículo, corro el riesgo de que no produzca el efecto deseado en el lector.

Sólo quiero referirme a la simbología que le asigna a las relaciones íntimas. Elder Holland dice:

“La unión sexual es. . .  una sacramento del orden más alto, una unión no sólo de un hombre y una mujer si no mucho más, la unión del hombre y la mujer con Dios.

La intimidad sexual no es solamente una unión simbólica entre el hombre y una mujer –la unión de sus propias almas- si no es también la unión entre mortales y la divinidad, entre humanos ordinarios y falibles uniéndose en un momento raro y especial con Dios mismo y todos los poderes por el cual Él da vida en este amplio universo nuestro.

En este último sentido, la intimidad humana es un tipo de sacramento, un símbolo muy especial. Para nuestro propósito, un sacramento puede ser cualquier postura o acto u ordenanza que nos une con Dios y su ilimitado poder. Somos imperfectos y mortales; Él es imperfecto e inmortal. Pero de vez en cuando, tan a menudo como es posible y apropiado, encontramos formas de ir a lugares y crear circunstancias donde unirnos podemos simbólicamente a Él, y al hacerlo, ganamos acceso a su poder. Aquellos momentos especiales de unión con Dios son momentos sacramentales, tales como arrodillarse ante un altar de matrimonio o bendecir a un recién nacido o participar de los emblemas de la Santa Cena. Esta última ordenanza es la que asociamos más tradicionalmente con la palabra sacramento, aunque técnicamente es sólo una de muchos momentos cuando formalmente tomamos la mano de Dios y sentimos Su poder divino.”

Ojala puedan leer todo el artículo original o ver el DVD y comprender más profundamente las palabras de este Apóstol del Señor Jesucristo.


Ver: Of Souls, Symbols, and Sacraments, Elder Jeffrey Holland