viernes, 19 de agosto de 2011

La Relación entre el Ojo que Todo lo Ve y el Urim y Tumim














Quizás ya estés familiarizado con el símbolo del “ojo que todo lo ve”, pero habrás notado que depende en el contexto en que se encuentre logra un significado distinto, tanto para masones, para los así llamados del Nuevo Orden, ocultistas, egipcios y aun cristianos.

Todos sabemos que el uso más popular de este símbolo se encuentra en el billete de dólar. El ojo está en la cima de la pirámide. No hay logia masónica donde no esté este ojo representado en su interior.

Para los mormones es un símbolo de carácter histórico por ser muy utilizado en la época de Brigham Young. Se encontraba en monedas, relieves en templos, pinturas al interior de los Templos, tabernáculos, literatura, etc. Pero interesantemente no se observaba con frecuencia este ojo dentro de un triángulo. Generalmente aparecía entre nubes, detrás de un velo, o simplemente proyectando rayos.

La idea de relacionar el ojo que todo lo ve con el triángulo es para enfatizar el concepto de ser el ojo de Dios, ya que el número tres está íntimamente relacionado con la divinidad. He visto en Santiago de Chile Iglesias Católicas llevando este símbolo en pinturas exteriores de gran tamaño cerca del barrio Yungay.

¿Pero qué nos enseña la restauración de este símbolo que no nos enseña el mundo sobre él?

Unos pocos años antes de que José obtuviera los intérpretes nefitas o el urim y tumim, como fueron llamados, él estuvo manejando y experimentando con una “piedra vidente”. Con esta piedra el fue capaz de encontrar objetos perdidos principalmente. En el relato de un juicio a José Smith en 1826 aparecen algunas cosas interesantes relacionadas con el descubrimiento de su piedra vidente:

“con algo de trabajo él encontró la piedra, la llevó al arroyo, la lavó y la secó, se sentó en una banca, la puso en el sombrero, y descubrió que tiempo, lugar y distancia están aniquilados; que todos los obstáculos eran quitados, y que él poseía uno de los atributos de la divinidad, un ojo que todo lo ve
(Purple account, Joseph Smith Testimony, 1826 Trial)

Joseph Knight se refirió a José Smith cuando empezó a utilizar los intérpretes nefitas:

“. . . él (José Smith) parecía que pensaba más en los lentes o el urim y tumim que en las planchas al decir puedo ver todas las cosas. Son maravillosos.”

Parecería que la piedra vidente y el urim y tumim permitían a su usario poseer atributos semejantes a un ojo que todo lo ve. Sabemos de videntes en las escrituras, hombres quienes tuvieron la habilidad de percibir cosas que otros hombres no podían por medio del poder divino.