lunes, 27 de diciembre de 2010

La Mano de los Misterios y el Tabernáculo de Saint George Utah

 
Cuando oímos hablar de Tabernáculo pensamos generalmente o solamente en el Tabernáculo de la manzana del Templo de Salt Lake, sin embargo en Saint George también se encuentra un Tabernáculo, desde el tiempo de la Colonización de Utah. Este Tabernáculo contiene algunas características muy particulares. En el muro detrás del púlpito de encuentran algunos símbolos  muy relacionados con la masonería, pero que son universales. Sobre el que quiero comentar es sobre la "mano de los misterios" como la llama Dan Brown en su último libro "El Símbolo Perdido". Brown lo describe como un símbolo de "invitación formal a pasar a través de una puerta de enlace místicas y adquirir un conocimiento antiguo secreto". También se utilizó para representar la Teosis en la cual se conoce como la mano del filósofo.

George Washington

No es inapropiado que se encuentre en el tabernáculo, el cual funcionó en forma importante antes de la construcción del Templo de Saint George y de capillas. Los misterios es un término utilizado por los primeros cristianos cuando se referían a enseñanzas del Templo que no compartían con los profanos o no iniciados.
Juan el Bautista, Da Vinci

Sin duda esto es un dato curioso simplemente, pues no se puede considerar que una figura aislada, que al parecer no se encuentra en otros lugares o edificios de la Iglesia, y tampoco en su enseñanza, pueda ser considerado un símbolo doctrinal o propio de la Iglesia.

3 comentarios:

Jacinto Gomez Herrera dijo...

pero Dan Brown habla sobre los masones, y como estos utilizaban la mano para hacer invitacion a los masones, no habla del cristianismo, ni una invitacion al cristianismo.

Roberto dijo...

Tienes razón, Dan Brown se refiere todo el libro a los símbolos relacionados con la masonería.
Sin embargo muchos de los símbolos masones están en el cristianismo, catedrales católicas, Iglesias, y también en edificios mormones.

Lucia correa dijo...

Dan Brown dice que la mano es una tradición mística precristiana de
agradecer un poder místico superior. Osea la relaciona al cristianismo en cierto punto. De hecho aparece en esas tres obras famosas La ultima cena, La adoracion de los magos y San Juan Bautista. ( Pagina 111 Capitulo 12, El Simbolo Perdido, Dan Brown)